El día de la instalación
Instalar brackets no requiere anestesia y no duele. Se limpia la superficie del diente, se cementa cada bracket y se pasa el arco. Son unos 40 minutos con la boca abierta, que es lo más incómodo del proceso.
Sales de la consulta sintiendo los dientes raros, no adoloridos.
Los primeros tres a cinco días
Acá está la parte real. Entre seis y doce horas después empieza una presión sorda: los dientes están empezando a moverse y el ligamento alrededor de la raíz se inflama. Morder algo duro molesta.
Es un dolor de intensidad baja pero constante, y cede solo. Al cuarto o quinto día la mayoría ya no lo nota.
- Come blando esos días: sopas, purés, huevo, pescado, plátano
- Un analgésico común, si lo toleras, es suficiente
- Enjuagues de agua tibia con sal si la mejilla está irritada
- La cera de ortodoncia sobre el bracket que roza evita la llaga
Después de cada control
Cada mes se ajusta la fuerza y vuelve la molestia, pero mucho más leve: uno o dos días de sensibilidad al morder. Nada comparable a la primera semana.
Cuándo no es normal y hay que venir
La presión es esperable. El dolor punzante no. Si se te suelta un bracket, un alambre se clava en la mejilla o aparece dolor agudo en una pieza, eso es una urgencia de ortodoncia y se atiende por $8.000 en una cita de 20 minutos.
No esperes al control del mes siguiente: un bracket suelto detiene el avance de esa zona y alarga el tratamiento completo.