De qué depende el plazo
El hueso se remodela a una velocidad que no se puede apurar. Aplicar más fuerza no mueve los dientes más rápido: daña la raíz.
Lo que sí cambia el plazo es qué hay que corregir. Alinear dientes apiñados es relativamente rápido. Cambiar cómo encajan los maxilares entre sí toma bastante más.
- Apiñamiento leve, solo alineación: 12 a 15 meses
- Caso promedio con corrección de mordida: 18 a 24 meses
- Mordidas complejas o extracciones previas: 24 a 36 meses
Lo que alarga el tratamiento
Casi siempre es lo mismo, y casi siempre es evitable: faltar a los controles. Cada mes perdido es un mes sin ajuste, y el diente simplemente deja de moverse.
Los brackets sueltos que no se reparan pronto tienen el mismo efecto sobre esa zona. Por eso guardamos cupos de urgencia diarios.
Las contenciones son parte del tratamiento
Al retirar los brackets, el diente todavía no está firme en su nueva posición: el hueso tarda meses en consolidar. Sin contención, vuelve. No “un poco”: vuelve.
El retiro de brackets más las contenciones cuesta $150.000 y no es un extra opcional. Es lo que hace que los dos años anteriores sirvan de algo.
Empezar antes acorta todo
En niños, mientras los maxilares aún crecen, un aparato removible puede guiar el desarrollo y evitar un tratamiento largo en la adolescencia.
La evaluación infantil cuesta $10.000 y muchas veces la conclusión es simplemente “todavía no, controlemos en un año”. Esa respuesta también vale.